miércoles, 20 de junio de 2007

La seudo-religión opina de la ciencia

Cuando mezclamos famoseo, religión, dinero y ganas de opinar de cualquier cosa, da como resultado la Cienciología, pero qué es?, según la Wikipedia: “Las creencias centrales de la Cienciología son que cada persona es un ser espiritual inmortal (llamado thetan) que posee una mente y un cuerpo, y que las personas son básicamente buenas. La vida que cada uno debería llevar es la de educación, conocimiento y mejora espiritual y ética continua, para poder así ser feliz y alcanzar la salvación definitiva, así como ser más efectivos en la creación de un mundo mejor. La Cienciología afirma ofrecer metodologías específicas para ayudar a la persona a conseguir esto”.
Ustedes se preguntarán a que viene esta pequeña introducción al tema, y yo les digo que le pregunten a John Travolta que fue quien desde su posición de cienciologo junto a su amigo Tom Cruise opinaron sobre la inutilidad de la psiquiatría. John y Tom, un solo corazón, afirmaron: primero Tom calificó de pseudo-ciencia a esa rama de la medicina y criticó a la actriz Brooke Shields por tomar antidepresivos durante la depresión posparto. Y después John afirmó apoyar a Tom y dijo: “Sigo creyendo que si analizas la mayoría de los tiroteos en las escuelas, no están tan relacionados con el control de la posesión de armas. Las drogas prescritas para problemas emocionales y mentales están en el fondo de la cuestión”. Sí, John. Sí Tom. El fondo de la cuestión es que la Cienciología es una secta financiada gracias a los famosos y que, presuntamente, dicen las malas lenguas, sirve para blanquear dinero con donaciones generosas. No soy psiquiatra y no es por defenderla (ni falta que hace) pero si sé, que es mejor no opinar desde una pseudo-religión de la verdadera ciencia.

2 comentarios:

Ana dijo...

Los antidepresivos no son tampoco buenos ni saludables

BLOGus dijo...

Opino lo mismo pero, por ejemplo, me parecen bien que estudien e investiguen el uso y los efectos secundarios de los farmacos, pero de ahí a condenarlos totalmente desde un plano religioso, es una locura. Nadie dice que los antidepresivos sean la hostia pero sin abuso, ayudan a solucionar un problema puntual.