lunes, 2 de julio de 2007

La leyenda urbana y el dolor de cabeza

Hay temas ocultos por neblinas oscuras de los que todos hablamos pero nadie hace nada. Hoy es lunes y como estoy indignado del fin de semana, bueno, indignado no es totalmente exacto ni completo, habría que sumarle una resaca, eso es: tengo una indignación resacosa por la porquería de alcohol que venden en algunos bares en Madrid, llamado garrafón. Los creadores del garrafón son una sociedad secreta con tintes mafiosos que mediante un código secreto y de fidelización, coarta a los honestos camareros obligándoles a vender alcohol de quemar y cobrándolo como un “Chivas” catado por el mismísimo Jean Connery. Pues, creo que no. Lo que si sé, es que cada vez que probamos nuevamente (somos animales de errores continuos) esa marca sospechosa, al otro día, siempre pasa lo mismo: los martillos neumáticos nos atacan al ritmo de Manu Chao pero en versión continuada, acentuando sus graves en las sienes. Sensaciones dolorosas para nuestro cerebro y nuestros oídos, una resaca de esas que una palabra fuerte puede desatar un derretimiento cerebral instantáneo. Lo que nunca entendí es ¿por qué las autoridades no dicen nada?, ¿cómo puede ser que sigamos yendo a esos lugares?. Volviendo a que somos animales que no solo tropezamos con la misma piedra sino que directamente hacemos “jueguito”, siempre volvemos al bareto y sabemos con exactitud que bebida no tomar porque es garrafón y haciendo un ejercicio de inteligencia digno de una anémona, pedimos alguna marquita minoritaria con la explicación de que como se vende poquito no les vale la pena adulterarlo. Entonces, marcas de whisky que no sabíamos que existían se transforman en primeras marcas del día a la mañana, hasta que ya sea negocio y las adulteren. Lamentablemente no tengo pruebas y hay que tomar esto como una leyenda urbana. Una leyenda urbana que nos machaca la cabeza durante dos días.

1 comentario:

NACHO dijo...

No, no. Leyenda urbana no. Realidad pura y dura, pero a ver cómo se demuestra.

Lo que más me jode es que te cobren 5/6 euros por ese veneno, cuando podían cobrar 3, no usar garrafón y aún así ganar dinero. Conozco sitios así... Pero lamentablemente no están en Madrid.