lunes, 13 de agosto de 2007

Reflexiones de un pirata con suerte

El otro día fui pirata y compre un DVD, llamado comúnmente “de los chinos”, aunque quien me lo vendió fue un amiguete llamado Saba, es senegalés y sabe cinco idiomas. Así están las cosas. Si cuento mi horrible inglés y mi fatal francés, casi llego a 3. Y así están las cosas en la octava economía mundial, España. Un fin de semana movidito, aún más para los que sintieron el terremoto de 5,1 que asoló las alacenas he hizo temblar el orégano como nunca se había visto. Muy fuerte, la verdad no fue, durmiendo como estaba a esas horas no me enteré de nada. Habiendo nacido en el octavo país más grande del mundo, Argentina (no confundir con la octava economía, que no es lo mismo) me ilusionó de sobremanera –o de sobremesa, estaba en el bar- encontrarme entre los sobres de películas piratas a Isidoro, Isidoro Cañones! el héroe argentino de nuestra infancia, el prototipo de argentino “piola” y vividor.
- La globalización a veces no es tan mala, me dije y la compré (la película).
Inmediatamente después, pensé en las paradojas de la vida, en como yo, también inmigrante como mi amigo Saba, solo por haber nacido en un país de habla hispana podía tener más suerte. Donde digo suerte debe o puede leerse: menos discriminación por el idioma, por la religión (la que ellos suponen) o por el color de piel.
Ya ven todo lo que puede desencadenar ser por un rato pirata. Este post, obviamente, no pretende cambiar nada (porque no puede, no porque no quiera) pero aunque sea de vez en cuando, comentar las cosas que funcionan mal en este mundo, quizá nos haga reflexionar un poquito más, cuando tengamos ganas de comportarnos como verdaderos imbéciles egoístas. Y ni siquiera reconozcamos, que a nadie le gustaría tener que atravesar toda África, para después hacinarse junto a cien personas para jugarse la vida cruzando el estrecho para llegar y que te deporten. Para ellos la suerte, es no morir en el intento.

8 comentarios:

Jose Cebrian dijo...

Cuanta razón tienes amigo. Los designios de la vida hacen a unos nacer con estrello mientras otros naces estrellados.

muchachadeojostristes dijo...

Hola blogus, encantada de pasar por tu espacio. Creo que tienes toda la razón del mundo, ya que nadie elige el lugar en donde nacer. Sí, puede que la suerte (buena o mala) que tu hayas tenido, dependa de ser hispanohablante o no, pero también te digo una cosa, España tiene una deuda pendiente con Hispanoamérica, ya que gracias a su gente, los exiliados españoles pudieron salir adelante, por lo que yo creo que ahora nos toca a nosotros devolver ese favor.Un saludo a mi nuevo blog amigo

Santi Monse dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Santi Monse dijo...

La misma suerte que corren los senegaleses y africanos allá es la que corren los bolivianos, paraguayos y peruanos ("bolitas", "paraguas", "perucas") acá.

Son explotados del mismo modo.
Son discriminados del mismo modo.
Son excluidos del mismo modo.

Lamentablemente vivimos en una sociedad donde prima la intolerancia.

Un saludo.

Carilisve dijo...

Hola!
La chica de los ojos tristes, ha dado en el clavo.
En otros blogs que han tratado el tema, he dejado el siguiente comentario: " la memoria hitórica de algunas sociedades a veces suele ser corta".
España olvida fue y sigue siendo uno de los países con mayor flujo de emigrantes.
El gran paradero de ellos, fue latinoámerica. Argentina, Uruguay, Venezuela, México, etc, tienen grandes colonias de españoles.
Algunos llegaron ilegales, pero siempre fueron bien recibidos...
http://www.20minutos.es/noticia/159230/0/Cayuquero/mi/amor/

Anónimo dijo...

Tambien hay que recordar que Europa tuvo y tiene mucho que ver (para no decir todo que ver) con los padecimientos que esta atravesando Africa hoy. Algunos paises tendrian que hacer memoria, asi se entenderia mejor la situacion y todos seriamos mas tolerantes y abiertos hacia los otros.

dunna dijo...

España tiene memoria de pez.

Apuestas deportivas dijo...

Dunna tiene toda la razón (los demás comentaristas tb por cierto), mis padres trabajaron 10 años en Francia y gracias a eso se debe mi propia existencia incluso. Lo más increíble es que no aprendemos la lección, el capital es más importante que las personas y así va todo. Qué lástima me produce y cuanto sufrimiento innecesario!!