viernes, 16 de noviembre de 2007

Otra censura en Irán, ahora a Gabo

El régimen iraní (a que queda mejor decir "régimen" que gobierno) prohibió la reedición de Memoria de mis putas tristes del gran Gabriel García Márquez (a que queda bien escribir "gran" hablando de Gabo), el texto publicado en farsí pasó el primer control porque un experimentado censor cambió "putas" por "bellas" y nadie se dio cuenta. La nueva autorización para una reedición sumado a que el libro se agotó en tres semanas alertó a los retrógrados y se prohibió una nueva publicación. El Ministerio de (in)Cultura iraní despidió al censor (no se habla de latigazos, por suerte) y anunció medidas para el editor.
Fuentes anónimas y clandestinas afirmaron que el libro se va a vender aún más pero en las trastiendas. Para argumentar y darle más fuerza a esta censura un portavoz del Ministerio de Cultura y Orientación Islámica afirmó: "La publicación de este libro ha sido un error, cuando se publican 50.000 libros al año pueden ocurrir este tipo de errores", justificó. Este ministerio es el responsable de autorizar tanto los libros como los periódicos que se publican en Irán.
Imaginen si una revista hubiera publicado en la portada al presidente Mahmud Ahmadineyad manteniendo relaciones sexuales con su esposa. Acá en España multaron al dibujante y al guionista de El Jueves, por la caricatura de los príncipes con 3,000 euros a cada uno, en Irán.. mejor no imaginar que pasaría.
Pues nada nuevo de un país donde las libertades están un poco -como decirlo suavemente- jodidas.

4 comentarios:

Amalia dijo...

Qué desperdicio censurar a Gabo, para colmo el libro ( que fue publicado en Irán y luego ex post censuurado) llevaba por título algo así como "Memorias de mis dulces cariñitos". A mí me gustó mucho esta novelita de García Márquez, casi un tributo a Nabokov y su afamada nínfula Lolita.-

Saludos Aquileana

En www.larazon.com del viernes 16 /11 salió elalusivo artículo, que es la fuente primigenia por la cual me enteré , te comento por si querés chequearlo...

Rubén dijo...

Lo de siempre, cuanto más se intenta prohibir algo, más ganas hay de llevarlo a cabo.

¡Ah, el placer de lo prohibido...!

eliana dijo...

es increíble que todavía haya tanta sensura en algunos lugares, el miedo a que la gente piense y elija por si misma es tremendo...

Doña Paranoica dijo...

Vaya, está visto que en este país eso de ser premio Nobel de literatura no le importa a nadie. Pero claro, teniendo en cuenta de que no existe la libertad de expresión ¿qué podemos esperar?

El libro en cuestión, lo tengo en mi lista de próxima lectura, aun sigo enganchada a "Vivir para contarla"..... ¡¡¡Cómo me apasiona este hombre!!!!