martes, 25 de marzo de 2008

Claudio Nadie

Como no quiero que se apague el recuerdo inmediato de la muerte de Claudio Nadie -el recuerdo perdurable ya está seguro en la familia y amigos- quiero presentar un blog que le hicieron unos amigos y que desde aquí recomiendo. Espero que se vaya agrandando y enriqueciendo con el tiempo aunque sé que resultaría imposible surcar todo el amplio ser que fue Claudio, solo será un esbozo -un buen esbozo- de una vida entre libros y escenarios, entre momentos buenos y malos, entre los comienzos difíciles y las llegadas más cómodas, entre los amigos y la familia, entre Europa y Argentina, entre la vida más loca y la locura de la tranquilidad.
Te fuiste a los 54 años, solo a los 54, eso sí, a mí siempre me pareció que ya habías vivido muchas vidas, acá, allá, allá, acá, dictaduras, democracias, teatro under, teatro en la Avenida Corrientes, buenas críticas, malas, regulares, incomprendidas, cortas de miras, sublimes. Tantas visiones que te tenían -y te teníamos-, tantos reconocimientos que llegarán inexorablemente tarde.
Entren si quieren al blog y conocerán una persona que seguro hubieran querido ver en un escenario o dirigiendo a los suyos; sus ojos eran textos, su corazón teatro y su sangre y su alma el combustible insondable de un verdadero creador.

El blog de Claudio Nadie



Texto de mi padre para despedir a su hermano Claudio:

Desde mi lugar de hermano todo lo que diga inevitablemente será tildado de subjetivo.- Pero por supuesto esa calificación no me importa.-

No crean que nuestra relación fraternal ha sido idílica.- Por el contrario ha sido siempre como es la vida misma, con altos y bajos.- Pero reconozco que siempre su vida ha sido mucho más interesante que la mía.- Su inteligencia, no siempre desarrollada para su propia protección, era de una superioridad tan grande que sus éxitos siempre eran para sus hermanos, inalcanzables.-

Era una de esas personas a las cuales solo se la podía odiar o amar intensamente.- Porque su fina ironía, sus comentarios sarcásticos, su lucidez, que no se viera afectada más que en pequeños períodos durante su enfermedad, eran tan magníficos que los interlocutores podían quedarse horas escuchándolo mientras que uno trataba de introducir algún comentario que no pareciera demasiado estúpido.-

Estamos aquí para despedirlo.- Pero solo para despedir su cuerpo, porque su espíritu, su alma, sus pensamientos nos sobrevivirán sin ninguna duda y supongo que desde algún lugar, que cada uno puede llamar como desee, estará junto a Atilano, nuestro padre, riéndose al ver nuestros rostros crispados y nuestra aflicción, porque lo estructurado, lo normal y lo corriente no eran sus características.-

Chau Claudio!.- Te amamos y te vamos a extrañar muchísimo.- Por suerte queda todo aquello que creaste: tus hijos, tus libros, tus obras de teatro, tu famoso estanque, tu huerta, tus canteros de flores, tus comentarios y tus pensamientos para poder, de vez en cuando, creer que todavía te tenemos junto a nosotros.-

5 comentarios:

Adolfo Calatayu dijo...

Querido Gus: lo siento mucho,mucho.
Ignoraba la noticia,y éste momento que no es muy bueno para mí,me impide escribir más...
Un abrazo gigante

Lucía dijo...

Hola! he dado con tu blog porque estaba buscando el relato "Ciao, Verona" de Cortázar y virtualmente no está en ningún lado y lo he encontrado en tu blog! gracias! por eso quise dejarte un mensaje y además me gustaría ayudarte si aún tienes problemas con la publicidad engañosa, con gusto te envío un texto en inglés para que puedas presentar una queja... dejame saber...Saludos

osquieroatodos dijo...

Estimado Gustavo:

Acabo de enlazar tu blog en el mío. Me ha gustado mucho.

Si quieres enlazarlo esta es el enlace para insertar mi código:

http://osquieroatodosss.blogspot.com/2008/03/linkeanos.html

Un saludo desde Madrid.

MOIRA dijo...

Nunca antes habia leido un "ADIOS" más hermoso a nadie..como ya te comenté en su dia, me hubiese encantado conocer a CLAUDIO..

Pero por fortuna,ahora lo conocí através de tí amigo gus, y visitando ese blog lleno de cosas bellas y de recuerdos inagotables..

Me encantó leerte de nuevo y que pudiese compartir este trocito de historia de sangre y lucha, de amor y camino, de alma en pena y de vida llena de tantas experiencias y tanto aprendizaje.

Besitos desde el otro lado

Mariana Morales dijo...

Hola Gustavo, creo que soy tu prima, mariana. No sé si te acordás de mí. soy la hija de roberto, hijo mayor de Celia (la tía Pety). La historia de nuestras familia y de nuestras vidas nos ha mantenido alejados hasta ahora, que buscando en la web di con tu blog. No dejo de emocionarme cuando leo la carta de tu viejo o algunos comentarios tuyos sobre Claudio. Yo lo he conocido a través de relatos, como se conoce a los grandes tal vez. Aprovecho para mandarte un fuerte abrazo y desearte que estés bien,
Un beso mariana