lunes, 24 de marzo de 2008

Se fue Claudio

Algunos lo conocían como Claudio Nadie, para mí simplemente era el tío Claudio. El "loco" de la familia, el creativo e innovador, el que siempre estaba trabajando en algo nuevo. Nunca quieto, nunca callado.
Cuando era pequeño oía hablar de él, allá lejos en Europa (ahora estoy yo acá) y cuando regresó finalmente a la Argentina con la democracia, pude conocer a una persona increíble. A un verdadero amante del teatro, a alguien cariñoso y disparatado.

Después de una larga enfermedad con la que luchó hasta límites imposibles, se fue.
En los corazones de la familia siempre habrá un poquito de tu locura, pero estoy seguro que ese trocito de amor al teatro ya quedó impregnado en los corazones de las miles de personas que se emocionaron, rieron y disfrutaron con vos. Chau Claudio, chau tío.


Diario Clarín:
LA MUERTE DE CLAUDIO NADIE
El adiós a una mirada distinta
Exiliado en los '70. Fue un especialista en hacer pie sobre textos clásicos para ejercer desde allí rupturas conceptuales.


UN ESTUDIOSO DE LOS LENGUAJES ESCENICOS. SE HABIA INICIADO EN EL TEATRO POLITICO DE LOS AÑOS '70. BUSCO TRABAJAR SOBRE LOS FORMATOS EN CADA MONTAJE Y NO LE ERA AJENO LA DISCUSION SOBRE LOS ALCANCES DEL HECHO ARTISTICO.

Estupor y hasta un genuino gesto de indignación recorrió ayer el ambiente teatral cuando comenzó a circular la noticia de la muerte de Claudio Nadie, un hombre entusiasta y talentoso de la escena local.

Había nacido el 22 de mayo de 1953 y en los vertiginosos primeros años de la década del '70, viajó a Europa. Vivió primero en España y luego en Italia y se graduó en Letras con Orientación en Lenguas y Culturas Clásicas y Dirección escénica con orientación en Teatro Clásico y Medieval.

Claudio Nadie, que había estrenado en 2005, en el Teatro de la Ribera, El evangelio según Dario Fo, era un gran conocedor de la obra del dramaturgo que fue Premio Nobel en 1997. Con Fo, había tomado seminarios en Milán y Sant'Arcangelo, lo acompañó en la primera y conflictiva visita al país del dramaturgo, y hasta estrenó la primera versión en España de Misterio Bufo.

"Eran otros tiempos, se marcaba mucho más la intencionalidad política de la obra", dijo a Clarín en aquel año. Su vínculo con Fo, más allá del respeto puntual al dramaturgo, lo encuadraba en la reivindicación que Claudio Nadie hacía del canto de los juglares, su pelea y su dignidad.

En sus primeros años en Europa, escribió, actuó y dirigió numerosos espectáculos en muchos de los principales teatros estables de Europa. Con los vientos democráticos, en 1985, regresó al país y fue contratado por la Universidad de Buenos Aires. Forma entonces aquí un grupo estable especializado en teatro clásico, que produce tres piezas teatrales de alto impacto en la transgresora cartelera de aquellos ochenta: Tangogro, Malambo Para Ricardo III y Romeo y Julieta expulsados del Paraíso.

En el año 2003, cuando llegó al escenario del teatro Margarita Xirgu, con su obra El himno se había generado en los corrillos del ambiente una inquietud inusual porque se anticipaba que la obra aludía y pegaba al aparato político pero también se atrevía a ironizar sobre figuras importantes del circuito teatral. El elenco de la obra estaba integrado, entre otros, por Luis Campos, Cutuli, Antonio Ugo, Malena Figó, Ricardo Merkin, Alejandra Aristegui y César Bordón, entre otros. "La obra -publicó entonces este diario- mostró un discurso escénico original, una estructura tal vez demasiado ambiciosa, un texto inteligente que acumula más significados que los que pueden volcarse en el montaje, así como atractivos hallazgos visuales y buenas actuaciones".

En sus obras, las citas y referencias del mundo clásico -desde la mitología griega, La Divina Comedia o Ricardo III de Shakespeare- eran habituales. Su escritura, decía la crítica, es exuberante y los diálogos combinan ingenio y un humor impiadoso que decanta en amargura.

Otros trabajos como director y/o autor son Búfalos y Caricias, dos piezas que estrenó en el Teatro Cervantes, La opresión de los gestos magnánimos, de Daniel Veronese que ofreció en Babilo nia. Algunas de sus últimas puestas que pueden mencionarse fueron El día que murió Grace Kelly, que presentó en el Foro Gandhi y las mencionadas El himno, en el Margarita Xirgu, y El Evangelio según Dario Fo, que tras su temporada oficial llegó a la sala del hotel Bauen, aunque con algunos recortes en su puesta original.



Diario La Nación:
A los 54 años falleció el director teatral Claudio Nadie
Figura clave en la escena de los ochenta y noventa. Un renovador

La bruta información dice que ayer, a los 54 años, falleció el director de teatro Claudio Nadie. Al cierre de esta edición, sus familiares todavía no habían decidido dónde descansará el cuerpo de alguien que, desde hace un buen tiempo, venía pasándola fulero.

Claro que detrás de estas siete líneas se esconde la vida de un apasionado del teatro, un peleador y un provocador. Claudio nació en mayo de 1953. A partir de 1974, se radicó en España e Italia, en donde completó sus estudios de Letras y dirección escénica. Allí actuó y dirigió numerosos espectáculos.

Volvió a la avenida Corrientes en 1985, en un momento histórico marcado por el retorno de inmumerables artistas, contratado por la Universidad de Buenos Aires para crear un grupo estable especializado en teatro clásico. En ese contexto, se mandó un tríptico de piezas ( Tangogro , Malambo para Ricardo III y Romeo y Julieta expulsados del paraíso ) que sirvieron para renovar los aires del teatro local. Para ese entonces, era una ciudadano del Babilonia, el Rojas, la Fundación Banco Patricios y los diversos reductos clave de la modernidad de los ochenta y los noventa. En los últimos años dirigió El evangelio según Darío Fo , Jaque al cómico y El himno . "Me la pasé destrozando clásicos", solía decir. Lo bien que hizo...

Alejandro Cruz

Fuentes: Diario Clarín
Diario La Nación

7 comentarios:

Ispilatze dijo...

Realmente... debe de dar cierto orgullo saber -y sentir- que algo de la sangre de una persona (que no personaje) así corre por las venas de uno...

Enhorabuena.
También por tu homenaje de despedida.

MOIRA dijo...

Mi homenaje a claudio, del que desconocia todo su trabajo, historia etc..

Seguro que aprendiste mucho de el. de la gente que regala tantas cosas siempre nos queda un buén aprendizaje, se fué,pero según lo que he leido, deja un legado muy importante, y seguro, que muchos gratos recuerdos de la gente que lo quiso.
Un beso para claudio donde quiera que esté

DianNa_ dijo...

Siento tu pérdida...
Tienes suerte de tener tanto de él para recordarle, así seguirá vivo en la memoria de mucha gente.
Un gran homenaje el tuyo.
Un beso y un abrazo amigo.^^

peter punk dijo...

Vaya, no soy buena para dar palabras de aliento en estas ocasiones.
Sólo diré que lo siento, que lo siento mucho.
Seguro que él tb estaría muy orgulloso de ti, porque no dudo de que algún día sigas sus pasos y llegues tan lejos.

ROBERTO MOSO dijo...

Allá por los años setenta del siglo pasado tuve el privilegio de conocer a Claudio Nadie. Yo era un pipiolo que hacía -digamos- teatro en un grupo de instituto (Iragarriak) y él era directamente el mejor actor que podía imaginar. Bien, éramos quinceañeros y aquellos monólogos tan viscerales, tan medidos, tan incendiarios y a la vez sensibles conseguían que nos metiéramos en sus historias como nadie jamás ha conseguido después. Su monologo sobre los "Dos Ford Falcon Negros" relatando el asesinato de un desgraciado por la tripe A dejaba literalmente helado al respetable.
Un día actuamos con él, en una función auspiciada por curas "rojos" de Portugalete. Cuando terminamos nuestra representación se nos ofreció para darnos clases y preparamos con él "La Gillotina" una sátira contra la Televisión (todo tenía que ser concienciado entonces). No olvidaré mientras viva aquellos ensayos en su piso de Sestao, un pequeño cubículo que compartía con Pablo Setién y con David Abajo y por donde pasaban personajes increíbles llegados de exóticos confines. Se comía militando, se hablaba militando y se follaba (!!) militando, algo que a nuestros ojos era todo un shock (aunque tratábamos de fingir una militante indiferencia). Todavía no se conocía el Sida y la heroína era esa cosa de la que hablaban William Burroghs y Lou Reed.
Claudio nos dio mucho y nosotros, aun éramos muy jóvenes para poder devolverle nada. Recuerdo que solía decirme con admiración: "Vos sos un rockero moralista, nunca lo vi antes" (yo a veces me atrevía a objetarle su escasa fidelidad amorosa, en fin).
Nuestros caminos se fueron bifurcando y años después supe que andaba mal. Un día me lo encontré en fiestas de Bilbao y ni siquiera me reconoció, lo cual me llenó de tristeza. Nunca más volví a verle. Me dijeron que se había vuelto a su Argentina y que se había recuperado. Ahora veo que el diario "Clarín" glosa una carrera tan intensa como iconoclasta y que era todo un nombre en el teatro argentino actual.
Qué grande Claudio Nadie. Cuantos gratos recuerdos y sobre todo cuantas enseñanzas que me fueron tan útiles para pisar un escenario . Ha muerto nadie. Larga vida a Claudio.
Roberto Moso (Bilbao)

www.zaramatimes.blogspot.com

RolandoE dijo...

Claudio:

recorro foros, blogs, facebooks; con la idea de encontrarte.
de escuchar tu voz filosa y chillone, de ver tu sonrisa generosa, de poder seguir queriendote.
dentro de pocos dias ya habra pasado un anio. te extranio tanto

roli

Anónimo dijo...

Al igual que Roberto, tuve la inmensa suerte de conocer a Claudio en aquel grupo de teatro del instituto. Eramos jovenes que miraban absortos el mundo que Claudio ponia ante nosotros. Corrian tiempos duros para la libertad y el era un soplo renovador entre tanta represion. Claudio sigue vivo en el corazon de cuantos le conocimos.
Claudio Nadie el poeta a quien siempre agradecere lo que se de interpretacion.
Aun recuerdo una actuacion en Bilbao, en la sala una persona ,Claudio dijo chicos interpretemos la Guillotina como nos venga en gana y al carajo el texto. Fue la representacion mas loca, aquel escenario vivio una tarde memorable de improvisacion y el unico espectador salio impresionado del espectaculo
Han pasado los años y la ultima vz que le vi fue en el puente colgante de Portugalete nos saludamos efusivamente.
He querido dejar aqui mi recuerdo paraa ti Claudio, un abrazo