jueves, 13 de marzo de 2008

Otro al que se le da vuelta la tortilla

Como siempre, y más que siempre, el dicho “haz lo que yo digo y no lo que yo hago”, se cumple. Y no es extraño que lo cumpla un político. En este caso fue el gobernador de NY, Eliot Spitzer, que de golfillo pasó a superputero en un par de días.
Anteayer perdía perdón por haber estado con una prostituta de lujo (faltaba más según el rango del cliente) confesándolo junto a su mujer, me imagino que sus tres hijos lo verían en casa con sus compañeritos. Hasta aquí otro defensor de la moralidad y las buenas costumbres mandando al garete su proyección política.
Pero ayer se descubrió que desde hace seis años que se encontraba con profesionales del placer adúltero, fiestero y solterón sin gracias físicas, y se gastó 50,000 euros en sus encuentros. Dimitió.
Y la forma que lo hizo fue también ante su mujer, que no estoy seguro si es realmente de carne y hueso y tiene sangre que pasea por sus venas. Para mí es un maniquí de escaparate.
¿Qué pensará de su marido?, ¿Qué le está diciendo con esa mirada, mitad “cuando lleguemos a casa, verás” y “me importa un carajo lo que hagas mientras sigamos viviendo de puta madre como ahora”. Lo segundo me parece más razonable.
“Lo primero que haré es lo necesario para curarme y ayudarme a mí y a mi familia”. ¿Curarse?, ¿se puede curar un putero de lujo que durante 6 años se gastó 50,000 euros?. Salvo que se haga eunuco no creo que su mujer piense que sea posible dicha cura.
Sumado al escándalo, el gobernador con apellido de sal de frutas, Spitzer, era delegado del Partido Demócrata y apoyaba a Hillary Clinton. ¿Lo utilizará en lo que resta de campaña, Barack Obama?. Veremos.


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6 comentarios:

Noa dijo...

Necesito tiempo para digerirlo...¿"defensor de la moralidad y las buenas costumbres"????¡me meo toa!.
Y esa mujer... Que aparezca ahí, "apoyándole", lo que me demuestra es una falta de respeto a TODAS las mujeres, por muy digna y "señora" que quiera aparentar ser, y por muy apaleada que esté y muy dolida que pueda sentirse. Por muy "super-marido" que sea, lo 1º es la persona, y si te has sentido engañana,humillada, ponerte ahí delante de él, dándole tu apoyo, hace que todas las mujeres que se puedan encontrar en tu situación se sientan más gilipollas todavía....
Lo de él,paso de calificarlo... Lo de ella, me faltan las palabras.

El Hermano Montgolfier dijo...

No se si me va a aparecer dos veces el comentario, mi intento anterior ha desembocado en una página de error...
Voy a ver si puedo repetir el comentario tal y como lo escribí antes:

Si yo fuera Obama, vaya si lo utilizaba. Sobre todo después de la jugadita de la foto de Barak vestido de musulmán.

DianNa_ dijo...

Bueno , que cada uno haga de su capa un sayo...pero de eso a pretender ser ejemplo de moralidad , hay un trecho.
Dios sabe las razones que tendrá esa mujer para actuar así, no estoy en su pellejo.
Yo sí sé lo que haría , jejejej y en todo caso no creo que la moralidad se pueda medir en polvos.
Besos Gus.^^

Sun-T dijo...

Ehhh que aqui los defensores de la moral tampoco se quedan cortos. Un concejal de Palma de mallorca se gasto 45.000 euracos en clubs de alterne gay. Si lo hubiera hecho con su tarjeta de credito no pasaria nada pero utilizo la oficial, la del consistorio. O sea que los pobres ciudadanos le pagaban sus orgasmos....que fuerte
Para rematar la faena y como ejemplo de rectitud moral (o mejor dicho de su doble moral) ese mismo señor regalo unos terrenos publicos a la iglesia catolica, de la que es ferviente practicante. Y que yo sepa no ha tenido la decencia de aparecer publicamente.
Eso es HIPOCRESIA con mayusculas!!!!!!!!!!!!!!!

Carilisve dijo...

¡Hola!
Pues es cierto lo que menciona Dianna, que cada quien haga con su culo un tren y monte en el a quien le de la gana...
Pero decirle a los demás lo que tienen que hacer, en especial cuando se habla de moralidad, es algo para meditarlo.
Lo del él es una putería total, lo de ella... pues la verdad difícil de explicar.
Saludos

Santi · Silvia & Compañía dijo...

Si es que son los mejores, dime de que presumes y sabré de que careces.

Un buen ejemplo moral. Pero de estos está lleno la Iglesia, los mayores moralistas que cuidan del mundo.

Y las razones del apoyo de su consorte son muy claras económicas y de prestigio. Hay gente que antepone cualquier cosa a mantener su status.