martes, 29 de abril de 2008

Lo que son las cosas

"No te quejes, que siempre hay alguien peor". Lamentablemente esta frase tan dicha de manera frívola por problemas que nos aquejan diariamente, gracias a la desigualdad de este mundo cada vez cobra más sentido. Me explico:
Hace un par de días, el ministerio de Sanidad de España recomendó a la población no consumir aceite de girasol por unas partidas venidas de Ucrania que estarían contaminadas (sucias en realidad) por hidrocarburos, se retiraron todas las marcas y se difundieron algunas fabricadas íntegramente en España que están libres de sospecha. El riesgo de consumo de este aceite contaminado no era mortal, salvo que se consumieran dos litros del tirón, cosa totalmente improbable. El gobierno asegura que todo el aceite de girasol de los establecimientos comerciales están controlados y ahora se pueden consumir sin problemas. La oposición, ante la recomendación primaria de no consumir ninguna marca durante el primer día, se le lanzó al cuello al gobierno, exigiendo que el presidente vaya a explicar al Congreso sobre la prohibición y los controles. Aclaro que la prohibición fue consensuada con los fabricantes y distribuidores. Hasta aquí todo normal (normal en esta política de crispación continua).
Todo bajo control y solucionado, quizá fallaron los controles a las importaciones, quizá sea grave este despiste, quizá haya que tomar más medidas para acrecentar los controles. Pero ya está. Ya pasó y no hay nadie enfermo ni contaminado.
Pero siempre hay alguien peor y la paradoja de este caso en Europa choca con la situación de Gaza. Gracias al bloqueo asesino de Israel, esta pequeña franja palestina con la mayor densidad de personas del mundo, no tienen siquiera combustible, ni para la luz, ni para los motores del agua y obviamente ni para poder cargar el coche de carburante para desplazarse a trabajar; ni a trabajar, ni al médico, ni nada de nada. Y aquí va la paradoja. ¿saben como se las arreglaron para por lo menos moverse?.
Cargan los vehículos con aceite de girasol y disolvente. Sin palabras.
El pueblo de Gaza no tiene nada, ni alimentos, ni trabajo, ni cultivos, nada de nada. Y no digo que el problema de los aceites no sea grave y que alguien tenga que dar explicaciones, pero entiéndanme no puedo dejar de comparar, siempre que me quejo acá, de como se vive en otros lados, y no para consolarme, sino para darme cuenta que el mundo así como está concebido, es una mierda.

4 comentarios:

Carilisve dijo...

¡Hola Blogus!
Lo de están haciendo en Gaza no tiene nombre, y lo peor es que la "comunidad internacional" (me esquea esa frase) mira para otro lado.

Efectivemente, siempre habrá alguien más jodido que uno.

Mal de muchos consuelo de pocos... reza el dicho.

Particularmente, me indigna el hecho que algunas sociedades tomen pequeños detalles como grandes tragedias, cuando realmente existen descomunales injusticias a los extenso del planeta.

No sigo...porque me podría poner algo irónico.

Saludos

Carilisve dijo...

¡Hola Blogus!
Lo que están haciendo en Gaza, no tiene nombre. Lo peor es que la "cominidad internacional" (me esquea esa frase)voltea la mirada hacia otro lado.
Particularmente, me indigna que algunas sociedades tomen pequeños detalles como grandes tragedias, cuando el mundo está lleno de inmensas injusticias.
Mal de muchos, consuelo de pocos... reza el dicho.
Saludos

Gustavo Rey dijo...

Exactamente a eso me refiero...

Iván dijo...

Iba a comentar lo mismo que Carilisve: la comunidad internacional mirando para otro lado.
No soy un expecialista en Oriente Medio pero, a mi modo de ver, hay una enorme desigualdad entre Israel y Palestina. Niños tirando piedras contra un ejército armado (a grandes rasgos).