jueves, 22 de mayo de 2008

La vergüenza italiana

Otros que se olvidaron que antes fueron inmigrantes en otros lados, otra vez la memoria corta y la xenofobia larga ataca a los más débiles. Gente que se busca la vida en otros países, personas, seres humanos que buscan su oportunidad en otras tierras, en principio más justas y ricas. Lo de ricas puede discutirse pero lo de justas, no.
La política de Silvio Berlusconi en materia de inmigración, transformando a estas gentes en delincuentes, no hace más que demostrar que la derecha más rancia y racista vuelve a Europa con fuerza. Lamentablemente, lo que hace Berlusconi, es lo que prometió en la campaña política y que lo catapultó como primer ministro por tercera vez. ¿Y esto quiere decir, que la sociedad italiana es “facha”?. No creo que toda pero la mayoría que lo votó, si.
Espero, como argentino que vivo en España y con nacionalidad italiana, que nunca necesiten volver a escapar de sus países empobrecidos buscando un lugar, un sueño o una nueva vida, porque quizá en ese momento no los necesitemos.
Seguramente, igual les abramos las puertas, como hacemos siempre, porque nosotros somos así, no somos europeos somos pelotudamente gilipollas.

Mirá donde se fue a posar la mosca. ¡Que casualidad!


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3 comentarios:

Gata Negra dijo...

Estoy contigo en esto Gus, el racismo es algo que jamás me ha entrado en la cabeza, no consigo entenderlo, porque no hay nada que enteder, salvo que es gente inculta, obviamente.

Quizás piense así porque he sido "victima" del racismo en el pasado, no lo se.

Un beso :)

Carilisve dijo...

¡Hola!
Según sus palabras "tomará duras medidas por la inseguridad", situación que atribuyó a los inmigrantes...

Siguiendo su lógica, otros países podrían hacer lo mismo, cerrar las fronteras a todos los italianos inmigrantes; en especial en algunos países de América, donde la mafia italiana se estableció a fuerza de delincuencia, crímen y sobornos... !eso si es inseguridad!.

Según entiendo, quien alquile una vivienda a un inmigrante, podría ser condenado de 6 meses a 3 años de prisión y diversas multas, y la casa podría ser confiscada... Es el colmo... se es inmigrante, posiblemente sin papeles y no tener ni siquiera donde recostar la cabeza durante las nochas...

Vaya cagada...

Saludos

Peter Punk dijo...

La memoria es increiblemente lábil, ¿no crees?
El otro día se me pusieron los pelos de punta al ver a aquel tipo rumano atrincherado en un bar y reclamando una casa de alquiler y un trabajo, nada más. ¡Cómo se puede llegar a tal desesperación! ¿Qué tenía que sentir ese hombre?
Yo creo q seguimos teniendo miedo a la diferencia.