miércoles, 25 de junio de 2008

Entrevista a un sobreviviente

Esta es la trascripción de la interesante entrevista que le hizo el periódico
El País a Eduardo Strauch, uno de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes.

ENTREVISTA: ALMUERZO CON... EDUARDO STRAUCH
"No hable sólo de antropofagia, por favor"


Eduardo Strauch ha sobrevivido a un accidente aéreo, ha aguantado 72 días en los Andes con lo puesto y ha practicado la antropofagia, pero es un hombre tímido. Uno puede confundir al principio esa timidez con suspicacia, pero Strauch, uno de los 16 supervivientes del célebre episodio inmortalizado en ¡Viven! (el libro y, después, la película) y ahora objeto de un conmovedor documental, Náufragos, de Gonzalo Arijón, no pone ningún reparo a tratar los aspectos macabros de aquella dramática aventura. Una sola petición: "Por favor, cuando escriba, no hable sólo de antropofagia". Quedar para comer con un superviviente de la tragedia de los Andes tiene su aquél. Él pide verdura y pescado, pero no arruga una ceja cuando su comensal se inclina por el entrecot al punto. "No, no soy vegetariano. Me gusta la carne. Es cierto que al volver de los Andes pasé unos meses sin comerla". También le costó volver a volar. Pero lo ha hecho, como ha regresado, varias veces, a aquella cumbre doliente, en la que quiere que al morir esparzan sus cenizas.
El tema de la antropofagia va saliendo en la comida. "No tengo ningún problema para hablarlo. La curiosidad me parece normal. No me siento distinto por haber comido carne humana; tampoco lo percibí como una comunión, pero eso ayudó a algunos". Strauch tiene un porte elegante y educado. Se declara agnóstico. Cumplirá 61 este año pero conserva parte del atractivo de aquel joven jugador de rugby del que tres chicas se declararon sus novias cuando le dieron por muerto en los Andes. Arquitecto, casado, con cinco hijos de edades entre 17 y 27 años, dice que su relación con la historia de la tragedia ha ido variando en intensidad, pero que siempre le ha acompañado. "Un 20% de mí está todavía en la cordillera, y no quiero que baje", explica. "Nunca tuve problemas de conciencia, ni pesadillas, pero lo que vivimos allí fue algo tan conmovedor... Estoy seguro de que he ido haciendo una sanación, una autoterapia; sin embargo, aún hay duelo". Eduardo Strauch, que contaba 25 años, formó parte allí arriba del núcleo duro: fue de los que se encargaron de obtener y distribuir la carne de los cuerpos -una tarea que "no era grata"- durante los 65 días que los consumieron. Tomaban poco cada vez. Empezaron, dice, por los que conocían menos, pero nunca trascendía exactamente de quién se trataba. No se limitaban a la fibra. También comieron tuétano. Hacer uso de "cierto humor negro" les ayudó mucho en el trance, y ofrecerse ellos mismos: "Si muero, comédme, nos decíamos unos a otros". Considera que la fortaleza mental fue decisiva para sobrevivir. Recuerda el impacto, la sensación de irrealidad, el ruido infernal, el instante de silencio y luego los gemidos. Fue su primera relación con la muerte. No se considera valiente -"del montón"-, pero sí pragmático. "A otros les costó mucho la decisión de la antropofagia, se les cruzaban reflexiones religiosas, filosóficas. Yo lo tuve muy claro. Y estoy muy contento de haber podido lidiar con todo aquello". Ha podido hablarlo con sus hijos e incluso responderles a qué sabe la carne humana: "A vacuno". La de los Andes es una historia con muchos ingredientes, con perdón por la palabra, pero sin sexo: "No hubo, todo ese tiempo se nos olvidó".

9 comentarios:

Fleder dijo...

Muy buena la entrevista, uno podría pensar que una persona después de ese trauma tendría algún prurito para contar su historia...

Adolfo Calatayu dijo...

La entrevista está buenísima...en general la gente suele pontificar desde un púlpito cínico y artificial sobre lo que debería "haber hecho" uno en tal situación,sin embargo eso ocurre siempre en el discurso,en el plano teórico,cuando se enfrentan a la realidad son los primeros en "rajarse" no en "relajar" su ética; como decía Henry Miller "si hay poca comida en la mesa suelen perderse los modales".
Un fuerte abrazo Gus !!!!!!!!!!!!

MonikaMDQ dijo...

Que completa la entrevista, realmente denota todo lo que ha pasado en semejante situación.
Vi la película "Viven" y es tremenda.

Devin Town dijo...

Muy interesante la entrevista, pero no sé que puedo añadir, se me ponen los pelos de punta solo de pensar lo que tiene que ser estar en esa situación, y no me refiero a lo de la antropofagia, creo que de lo malo malo, ese era el menor de sus problemas. Pero 72 días perdidos en los Andes, con las condiciones que tiene que haber allí, después de un accidente aéreo, sin nada, casi hasta sin esperanza (esto me lo imagino yo), pufff lo dicho, se me pone la piel de gallina solo de pensarlo. Sí que es un superviviente, y de los auténticos.

Carilisve dijo...

¡Hola!
Interesante entrevista.
Creo es ese episodio ha sido uno de los más mediáticamente tratado.

El caso de ellos fue extrema necesidad; sin embargo, hoy se publicó una horrorosa noticia ocurrida en República Checa, relacionada con una madre que se comía partes de sus hijos.

http://www.minutouno.com/1/hoy/article/82775-Horror-madre-can%C3%ADbal-se-com%C3%ADa-partes-de-sus-hijos-y%C2%A0los%C2%A0encerraba-en-jaulas/

Eso si es un espanto.

Saludos

Gustavo Rey dijo...

La entrevista es terrible pero al mismo tiempo tranquila y nada morbosa. Era lo que había que hacer para sobrevivir y se hizo, el derecho, la fuerza y el instinto de supervivencia en uel sentido más puro y natural.
Carilisve: joder!, vi la noticia en la tele hoy y no lo podía creer, encima de tenerlos encerrados y torturados, se los iban comiendo entre la madre, la tia y un par de hijos de puta de la secta. Y estando vivos, una locura! Terrible!

Sun-T dijo...

Un heroe autentico ante la adversidad. Lastima que la gente prefiera regocijarse en el morbo de la carne humana antes que en el hecho en si de ser un superviviente. Tremendo!!!!!11

treserantres dijo...

Leí el libro hace 30 años, y aún hoy me sigue conmoviendo, pero lo grande de la historia es más que el solo hecho de comer carne humana, si se lee la historia es una lucha por la superviviencia, y el comer carne era otra forma más de resistir. A mi no me parece antropofagia y desde luego menos compararlo con la madre Checa.
Saludos

DianNa_ dijo...

Hey, Gus , como vas?
Tremenda historia, vi la película y realmente la situación debió ser terriblemente angustiosa.

Lo que hace la supervivencia, es increíble.

Te dejo un beso y un fuerte abrazo, niño^^