viernes, 12 de septiembre de 2008

"¡Váyanse al Carajo!"

"¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda, que aquí hay un pueblo digno. Váyanse al carajo cien veces!"
Con estas palabras tan poco diplomáticas pero no menos ciertas, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, otra vez está en los titulares. Esta vez expresando lo que tantos pensamos, estamos hartos de la injerencia de los Estados Unidos, estamos cansados de que decidan por nosotros, de que se crean los dueños del mundo y como tales pretendan someternos.
Yo soy el primero en criticar las formas y los excesos verborrágicos de Chávez –ya me habrán leído-, pero en esta oportunidad tiene mi sincero apoyo.
Estamos agotados de los Estados Unidos y su justicia divina, de sus formas de mirar a otro ombligo antes que al suyo.
¿Por qué tiene que soportar el gobierno boliviano que el embajador del Norte se reúna con los separatistas xenófobos y nazis?. Porque creo que ustedes saben que los escuadrones juveniles de las regiones independentistas circulan por las calles de los pueblos en camionetas con enseñas nazis y falangistas, apaleando indígenas solo por eso, por ser aborígenes de esa tierra.




(presten atención al minuto 1:50)

Evo Morales echó al embajador de los EEUU. EEUU echó a al embajador boliviano. Chávez echó al embajador estadounidense.
Mientras que estas escaladas diplomáticas se sucede, ya hay 9 muertos en Bolivia por los disturbios.
Y esto no terminó acá. El presidente venezolano amenazó a quien quiera escucharlo, que si Evo era derrocado él y sus fuerzas militares entrarían a Bolivia para defenderlo.
Ojalá que no se llegue a tanto, porque los únicos perjudicados serían el pueblo boliviano.
Lo dicho, quizá Chávez no sea el paradigma de la corrección pero creo sinceramente que la posibilidad de la llegada de un mal mayor alentado por los EEUU es infinitamente peor que las formas del presidente venezolano.
Lo diga como lo diga, basta de injerencias yankies.
Se puede decir más alto pero no mas claro.

Más detalles, y más

9 comentarios:

kyle xy dijo...

Sin duda alguna, lo que a Hugo Chavez le fallan muchas veces son las formas. Aunque muchas veces sus palabras sean verdades como templos.
SALU2

Anónimo dijo...

¿No quereis injerencia yankee?.Pues majos,eso lo teneis bien fácil:a sacar embajadas de USA,romper relaciones politicas y comerciales,y por supuesto nada de emigrar alli.

¿Por que no lo hacéis?.Seguramente si no lo haceis es porque se os acabaría el chollo de echarle la culpa de todo al Tio Sam.Que mola eso de estar instalado en el victimismo permanente y no HACER NADA.

Y luego hablais de DIGNIDAD.Ya hay que tener COJONES,eso es cierto.

Gustavo Rey dijo...

Acá hay libertad de opiniones, pero ¿por qué siempre que se quiere confrontar se utiliza el usuario como "anónimo"?. Me gustaría saber de que país sos. Yankie? de Puerto Rico? georgiano?

muchachadeojostristes dijo...

efectivamente, lo único que le falla a Chavez en este caso son las formas
por qué la posible futura vicepresidenta de los EEUU puede gritar a los cuatro vientos que es posible que entre en guerra con Rusia y el actual presidente venezolano no puede decir (lo diga como lo diga) que va ayudar a un país sometido por el imperialismo yanki?????
besitos

kukilin dijo...

No soy devota del verborràgico Hugo Chavez, pero te aseguro que me regocijé de escuchar de su boca, lo que nadie se atreve a decir.
Abrazos♥


PD: ¡Por fin te encontré!

Escriba perezoso. dijo...

Lo de Chavez es cuestión de estadistica.Es decir, que de tantas cosas como larga por esa bocaza en algunas tiene que acertar y llevar razón.Esta vez la lleva,vaya que si.He de reconocer que ahora dijo lo que todos piensan y además lo hizo con gracia ciertamente,je,je..

Saludos Gus.

Peter dijo...

Este Chavez cada vez que habla regala dolares a los Internautas.
Todo es un plan mediático. Ya pasó con el porque no te callas del rey, o porque no vamos a la playa. Ahora vuelve a las andadas con el "Vayanse al carajo, yankis de mierda!", es una frase literal por lo que espero no ofender a nadie pero que seguro se hará popular.

De momento el dominio de internet www.vayansealcarajo.com ya lo han comprado y está a la venta en Sedo.com, seguro que ganan un montón de dinero con ello.

Debret Viana dijo...

Uno de los problemas de la generación blog es la liviandad que implica la inmediatez. De ahí que resulte común esbozar la opinión más superficial (aquella que se la comentaríamos a un amigo en un bar), y publicarla para los ojos vacuos del vertiginoso y necesariamente poco culto lector de blogs.
Mi pregunta sería: ¿es necesario ser tan ingenuo?
Es decir: los mecanismos que se operan en un discurso político son más complejos y más sutiles como para adherir al enunciado más básico de los perceptibles.
El gobierno de Chávez y el gobierno de Kirchner está seriamente implicados en un caso de severa corrupción (la valija de Antonini Wilson). El juicio se lleva a cabo en Miami. El mismo día que trascienden cintes de audio de Antonini Wilson recibiendo coimas del gobierno de Chávez sucede este exabrupto verbal.

A lo que voy es a esto: hace tiempo que, refugiados en el discurso progresista, enfáticamente señalando un enemigo común, se esconden elementos de perfidia y practicas delincuentes. Las palabras de Chávez son gratuitas, y groseramente demagógicas. Precisamente porque coincidan con cierto ánimo popular, porque nos caiga simpático que denuncien una práctica sucia por parte de estados unidos, no deberíamos dejar de preguntar qué ocultan, qué difieren, qué postergan y cuál es el fin político. Las máscaras del progresismo están hace tiempo ejerciendo los mismos vicios que simulan denunciar.
La ingenuidad política, en democracia, cuesta caro.

Gustavo Rey dijo...

Estoy de acuerdo con tu comentario, solo difiero en la importancia de la inmediatez, por lo menos en mi bitácora la priorizo buscando la frescura de los sucesos, el análisis profundo se lo dejo a los especialistas, solo trato de bosquejar una idea o una pregunta para que desencadene otras (o por lo menos es lo que intento...). Te invito a que leas mis relatos donde la inmediatez no tiene lugar. Un saludo