miércoles, 15 de octubre de 2008

La habilidad de mi abuelo

Un estudio de no sé que Universidad realizado por no sé quien –realmente no es importante- determinó que en el poker la importancia de la habilidad es más importante que el azar y esto me dio pie para recordar cuando de niño veía como jugaba y desplumaba mi abuelo al resto de la familia.
Se juntaban los adultos alrededor de la mesa del salón con un pequeño plato de té donde cada uno ingresaba los porotos (judías blancas) que luego se cambiarían por poco dinero. Yo me ponía a la derecha de mi abuelo y observaba como su plato de té era cambiado rápidamente por un plato de sopa que iba llenándose con el trueque de las legumbres. Yo contaba mentalmente sus ganancias porque sabía que al terminar el juego y al ganar mi abuelo –cosa que siempre ocurría- esas ganancias iban a parar a mis bolsillos y a mis pequeños ahorros. Poca plata, viéndolo desde la distancia de los años, pero abundante e ilusionante en ese momento. Esto demostraba que no importaba la suerte y si la sapiencia –y los años- de mi abuelo Atilano (que miren las vueltas del destino llamábamos cariñosamente Abuelo Poroto).
Esta demostración que nunca necesitó de estudios financiados por gente a la cual le sobra el dinero, lleva a que la prohibición ridícula de no poder jugar poker en los bares sea abolida.
No es que me quite el sueño ni mucho menos –no juego al poker hace como 10 años-pero acá en España existe una máquina –o dos- tragamonedas en todos los bares, lo que produce que año tras año, gente común que antes se tomaba una cañita o un café se hayan convertido en ludópatas. Entonces, ¿en que quedamos?. Se prohíbe el poker por ser un juego de azar ¿ y no las tragaperras?.
Ah!, será entonces por el dinero que ingresan las maquinitas del demonio en impuestos al Estado; cosa que ni el poker ni ningún juego de mesa jugado entre amigos en el bar, hacen.

1 comentario:

Chito dijo...

Yo creo que es debido a el dinero y a la imagen que en algunos sitios no les gusta dar de bar de jugar a las cartas. Aun así hay bares en los que se puede jugar.
Lo mas increíble lo vi el ultimo día que estuve en un bar en el que hay una enorme máquina que es como una ruleta de casino con pantallas en la que estaban sentados varios hombres jugando. Parecía Las Vegas eso.