miércoles, 8 de abril de 2009

Hasta que la tierra nos trague

Cada vez que tiembla la tierra me pregunto cuantas veces faltaran para el Gran Terremoto, para ese movimiento hambriento de la tierra que nos devore y demuestre que somos frágiles como las moscas que nosotros matamos. Solo necesitaría un buen movimiento desde el centro que sacuda toda la superficie y nos remueva junto a nuestros edificios y coches como hacemos nosotros cuando removemos la tierra llevándonos por delante a las hormigas para plantar una triste tomatera.
Ante un terremoto siento y me convenzo que somos muy débiles e infinitamente inferiores con respecto a las fuerzas de la naturaleza. Es verdad que hay incendios, tsunamis, huracanes, inundaciones y cientos de desastres pero el terremoto es el peor, porque viene desde adentro, desde un lugar al que el hombre nunca llegó, es una catástrofe que nos encuentra desnudos y siempre con el paso cambiado.
Quizá piensen que esto es muy pesimista y trágico, pero no, sino todo lo contrario.
Solo tenemos que tener claro, y nuestra propia debilidad como seres humanos lo corrobora, que la vida es efímera y como tal hay que vivirla a full, a tope, al máximo, disfrutarla, probarla, sentirla, amarla y después de haberlo hecho, sin lugar a dudas, hacerlo nuevamente hasta que la tierra nos trague.

8 comentarios:

RorPieTh^ dijo...

Pero el ego del ser humano es inmenso y nunca aceptará no ser más que otro animal más de los cientos de miles que pueblan nuestro planeta, nunca aceptará que la tierra nos pueda quitar de encima cuando le de la gana...

Gustavo Rey dijo...

La verdad es que no importa si no se acepta, si pasa, ni nos enteraremos.

mujer moderna dijo...

siempre nos creemos superiores, y nos acordamos de nuestra gran debilidad en momentos en que nos llegan uno de estos desastres, tal vez si los tuvieramos mas en cuenta fueramos mejores personas

Noa dijo...

Qué miedo me da pensar en todo esto....

Carilisve dijo...

Pues... la semana pasada aqui en Caracas sufrimos un pequeño sismo de 4,3 grados.
Ver "bailar" los edificios como si fuesen piezas de dominó, inmediatamente le da una pequeña idea, (a cualquiera) que al final no somos nada.

Si la Tierra estornuda... desaparecemos.

servicio al cliente dijo...

siempre hay que estar listo para culquier cosa que pueda pasar hay que acerctar la realidad que somos polvo y polvo nos comvertiremos , por eso siempre hay que estar con dios por que cundo menos te lo esperes yano estamos hoy aqui ma;ana nose

Bingo dijo...

Haber vivido y sobrevivido el gran terremoto de Mexico de 1985 dejo marcado en mi, con mucha claridad, el desastre que puede provocar un movimiento tectónico tan intenso! Fue algo espantoso!

mariachis-mariachi juvenil dijo...

El solo pensarlo me aterra Dios nos guarde de algo así.